Misión

La Asociación Pan de Vida CER es una entidad sin ánimo de lucro que desde el año 2003 y bajo la inspiración de la fe católica, se dedica a impulsar el desarrollo integral de familias que viven en comunidades con grandes desafíos sociales a través de la ejecución del Programa Nutricional, mediante la operación y financiación de comedores comunitarios para niños, niñas, adultos mayores, madres gestantes y lactantes en riesgo de desnutrición, en zonas vulnerables de Bogotá y Cundinamarca, Colombia.

A través del modelo de auto gestión comunitaria propuesto por Pan de Vida CER, la comunidad intervenida tiene la oportunidad de participar activamente en la ejecución del Programa Nutricional a través de la labor voluntaria en la operación diaria del comedor.

 

Visión

Pan de Vida CER quiere consolidarse como una asociación que anima profundos cambios en las personas y en la sociedad mediante una sana alimentación y la formación en valores humanos, rescatando en cada persona el sentido de la solidaridad, de tal modo que este prototipo de comedor pueda ser reproducido en muchas comunidades vulnerables.

 

La Asociación Pan de Vida CER trabaja bajo los siguientes principios:

  • Amor y entrega en el servicio, sin atender a diferencias de raza, credo o inclinaciones políticas. 
  • Testimonio de fe, esperanza y caridad como virtudes orientadoras en el cumplimiento de la misión.
  • Profesionalismo, responsabilidad y solidaridad en el cumplimiento de los objetivos propuestos.
  • Trabajo con personal voluntario comprometido y capacitado.


Objetivos Generales

Promover la creación de Comedores Parroquiales Comunitarios con el fin de contribuir con la seguridad alimentaria de niños, ancianos, madres gestantes y lactantes en riesgo de mal nutrición, brindándoles asesoría y apoyo financiero para su montaje y operación, procurando su perdurabilidad. 

Mejorar el nivel nutricional y formar en  hábitos alimentarios adecuados mediante la estandarización de procesos y procedimientos, contando siempre con la participación activa y el compromiso de los miembros de la comunidad y la parroquia.

Promocionar y dignificar a beneficiarios y voluntarios, con el fin de que cada persona vaya adquiriendo un sentido de vida que le permita proyectarse a la comunidad y a la sociedad.